
A lo largo de la vida son muchas las preguntas que nos hacemos con respecto al sacramento de la Eucaristía, y por eso en Oh My God!, te traemos mitos y verdades sobre la Eucaristía resueltos por el Padre Oveimar Cortés, que muchos de nosotros nos cuestionamos cada día.
¿Debo estar todo el tiempo en la Eucaristía?
Sí, es importante estar durante todo el tiempo de la fiesta de la misa, en todo el sacrificio de la Eucaristía, ya que quien va a encontrarse con Dios necesita saludarle con los ritos iniciales y despedirse al final luego de escuchar su palabra, además de alimentarse sacramentalmente. Por ejemplo, cuando vamos a encontrarnos con alguien, siempre intentamos llegar temprano y demás, porque es vergonzoso llegar tarde, de igual manera sucede con el encuentro con Dios, durante ese momento tan especial, la Eucaristía. Para vivir la misa adecuadamente es significativo llegar más temprano e irse a casa con la bendición unos minutos después de que ha terminado, llevando en nuestros corazones la experiencia que se ha tenido de Jesús.
¿Cada vez que paso frente al altar debo hacer la venia?
Sí, la liturgia de la iglesia nos habla del altar como la presencia misma de Jesús. Jesús es sacrificio, es sacerdote, es el mismo altar, así que cada vez que pasemos por el frente de este o del mismo Santísimo en el sagrario, debemos hacer una reverencia. El altar es un signo de Jesucristo presente en el templo o el lugar donde se celebra la misa.
¿Qué postura de las manos debo tener durante la oración del Padre Nuestro?
En la liturgia de la iglesia se ha determinado, especialmente desde el Concilio Vaticano II, unas rúbricas (normas), que son como los delineamientos que se deben tener en cuenta para celebrar la misa, como algunos gestos y signos, que le corresponden netamente al sacerdote, quien en este caso es el presidente de la celebración eucarística, el que preside la misa y ofrece el misterio, por lo tanto, es el único, además de los concelebrantes, que levantan sus manos al cielo dirigiéndose al Padre, Dios, en el momento del Padre Nuestro, mientras que los de la asamblea, los feligreses, el pueblo, pueden tomar una postura de oración.
¿Cuándo profesamos nuestra fe debemos levantar la mano?
No, es inapropiado. La profesión de fe involucra una expresión que viene de dentro, pues le decimos a los demás en lo que creemos, de lo que nos enorgullecemos, las verdades con las que afianzamos nuestra fe y hacer algún gesto adicional no es necesario. El Credo y el símbolo de la fe vienen de lo profundo de nuestro corazón.
La “doxología final” (por Cristo con Él y en Él…), ¿está mal que todos los fieles la repitan o solo la debe decir el sacerdote?
Solo la debe decir el presidente de la misa, quien dirige el santo sacrificio, el sacerdote, pero no los fieles. Los asistentes a la Eucaristía solo deben responder “Amén”.
¿Es prudente que las personas se arrodillen cuando pasan a recibir la comunión?
La liturgia nos indica que cuando hay asistencia masiva en el templo o en el lugar donde se preside la misa, no es prudente arrodillarse para recibir la comunión, porque se puede causar incomodidad a otros, un accidente, demora en la distribución eucarística. Lo más apropiado, sobre todo cuando es bajo las dos especies, sangre y cuerpo de Cristo, es hacerlo de pie. Si, se desea hacerlo diferente se debe tener en cuenta la cantidad de participantes de la misa.
¿Cuántas veces me santiguo durante la Eucaristía y en qué momentos?
Dos veces, al comienzo durante los ritos iniciales y al final cuando el sacerdote nos da la bendición y nos envía.
Antes de la lectura del evangelio, cuando nos hacemos la señal de la santa cruz, ¿debemos persignarnos?
Antes de iniciar la lectura del evangelio, no es necesario santiguarnos luego de signarnos, es decir no nos persignamos. Lo que hacemos es simplemente signarnos, en la frente, pidiéndole al Espíritu Santo que nos abra el intelecto para comprender su palabra, en la boca, para que nos ayude a llevarla, como profetas, y en el pecho para guardarla en el corazón y practicarla en la vida; en ese momento no se hace la señal de la santa cruz.
¿Por qué no se debe utilizar gorra o sombrero durante la Eucaristía?
El uso de la gorra o sombrero no da a entender la reverencia que se merece el Amado y el centro de la misa, en este caso, Cristo nuevamente en el altar como sacrificio por nuestros pecados. Es necesario e importante considerar un vestido digno, que nos lleve a encontrarnos con el misterio, así como cuando tenemos una cita importante de trabajo, procuramos usar lo mejor; debemos pensar en cómo nuestro ser expresa lo que creemos en Él.

Si llego tarde a la Eucaristía, ¿puedo comulgar?
No. La Eucaristía tiene especialmente cuatro partes, los ritos iniciales, donde el sacerdote nos saluda, reconocemos nuestros pecados, la liturgia de la palabra, en donde Dios nos habla, acto seguido luego de la homilía, profesamos nuestra fe, oramos a Dios, posteriormente viene la liturgia eucarística, nos damos la paz, seguido del sacerdote dándonos la comunión y después nos envía a evangelizar. Por ende, ¿qué podríamos recibir si llegamos tarde y la fiesta no la hemos vivido completa? No se puede pretender comulgar el cuerpo y la sangre de Cristo, si antes no pedimos perdón por los pecados, no nos encontrarnos en la asamblea y escuchamos lo que nos quiere decir Dios.
¿Si una persona vive en unión libre, puede recibir la Eucaristía?
No, porque para hacerlo debemos tener el sacramento del bautismo, habernos reconciliado con Dios y haber hecho la primera comunión. Algunas personas viven en unión libre y, por lo tanto, no están en amistad con Dios, respecto al sacramento del matrimonio, por lo que no son hábiles para poder comulgar, pues no tienen la gracia para hacerlo.
Si quieres, puedes buscar en el Catecismo de la Iglesia Católica, los numerales 1322 en adelante, para que conozcas toda la estructura de la misa y su importancia.
Debemos tener cuidado al comulgar si no estamos en gracia, para estarlo es conveniente confesarnos, recibiendo el perdón de los pecados por medio de un sacerdote que Cristo nos da, además de vivir los sacramentos que debemos estar viviendo.
Durante la aspersión del agua bendita, ¿cuándo me cae el agua debo santiguarnos?
Sí, el agua bendita nos recuerda que somos hijos de la Trinidad, por lo que es bueno que cuando recibamos un sacramental, especialmente el agua bendita o la bendición del sacerdote nos santigüemos.
En el momento en el que el sacerdote levanta el cuerpo de Cristo después de la consagración y dice: este es el cuerpo de Cristo, ¿debemos arrodillarnos?
Sí, la liturgia lo sugiere. Hay un documento de la liturgia de la iglesia, el cual le dio mucha fuerza al Concilio Vaticano II con el documento de la Sacrosanctum Concilium, La Instrucción General del Misal Romano, que contiene todas las rúbricas sobre todo lo que tiene que hacer el pueblo, el ministro, los diáconos en las diferentes celebraciones donde se involucre la Eucaristía. En este momento no se debe estar nunca sentados.
¿El acto de contrición remplaza el sacramento de la Reconciliación?
No, definitivamente no. El acto de contrición es una oración especial en donde Cristo nos absuelve de nuestros pecados, pero nunca remplaza el sacramento. Jamás debemos pensar que sin la absolución de Cristo y del sacerdote estamos libres de pecado. Solo los pecados veniales quedan purificados durante la misa, por eso es tan importancia de llegar temprano a la Eucaristía.
Para que el sacramento de la Reconciliación tenga eficacia debe ser una confesión verbal ante el sacerdote.
¿El no asistir un domingo a la Eucaristía, implica que para poder comulgar nuevamente debo acudir al sacramento de la Reconciliación?
Por supuesto. Lo único que me exime de volver nuevamente al sacramento de la Reconciliación es que mi falta a la Eucaristía del domingo tenga una razón justificable. Es un pecado mortal y no se tiene en cuenta como tal, por lo que se debe buscar al sacerdote y confesarle mi falta para que sea absuelto.
Para terminar, vivamos la Eucaristía, es Cristo en el altar, no lo dejemos esperando, cada domingo es un compromiso para celebrar la Resurrección de Jesús y ahora en este tiempo de Cuaresma, la iglesia nos invita a reflexionar y eso involucra también cómo estamos viviendo los sacramentos.
Para tener en cuenta:
Cada conferencia episcopal, de cada país, toma diferentes connotaciones para la Eucaristía, tomando en consideración la cultura y la idiosincrasia de cada pueblo, entonces pueden tener algunas formas diferentes a otras, por ejemplo, en el Congo se celebra la Eucaristía con danzas y mucho folclor, de acuerdo a la cultura, y así pueden existir pequeñas cosas que hacen cambios en la liturgia de la Eucaristía.


Fueron muy importantes todas las aclaraciones que hicieron. Muchas gracias!!
¡Que alegría! El Señor te llene de inmensas bendiciones