Bautismo

Tiempos de crisis

Quédate en casa

Últimamente el tema de la propagación del COVID 19 ha generado mucha incertidumbre, ha despertado muchos temores en nosotros y en las personas que nos rodean, porque podemos percibir lo vulnerables que somos. Estos sentimientos son normales, ya que la humanidad está atravesando un momento de crisis.

Aun así, siempre existen maneras positivas y negativas de asumir los momentos de dificultad por las que atravesamos.

Está bien, el COVID 19 es una realidad… ¿Y ahora qué? En Oh My God! te proponemos algunas recomendaciones para afrontar este momento de dificultad en nuestra sociedad.

1. CONSERVEMOS LA CALMA

Alarmarnos y obsesionarnos buscando información de todo tipo con respecto al tema no te hará menos vulnerable, y si más bien puedes entrar en pánico tú, robándole la paz a los que te rodean. Ya es suficiente, son momentos difíciles por los que todos estamos pasando, no hay que agregar más angustias, ni molestias a nadie.

Tampoco se trata de desentendernos de la situación, toma las medidas de seguridad que estén en tus manos para protegerte tú y a las personas que estén a tu cargo. Fíjate en que sea información oficial de las autoridades competentes. En este caso, la Organización Mundial de la Salud (OMS), las autoridades del lugar en el que vivimos, las autoridades de nuestra iglesia, como el obispo asignado en cada lugar, etc., ya que ellos están tomando las medidas que consideran pertinentes para que este virus no se propague de tal manera que sea imposible brindar atención a todos los afectados, estas son medidas para contener el virusRecuerda ¡el que obedece no se equivoca!

2. TENGAMOS FE

Es normal que los seres humanos pasemos por momentos de adversidad, también la palabra de Dios nos muestra muchos ejemplos, pues estamos vivos y así es la vida, hay algunas personas que quisieran escuchar que por creer en Dios y seguirlo ya no tendrán que pasar momentos difíciles. Y esto no es así.

Hay un salmo muy hermoso, el salmo 23 que dice:

“Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza.”

Esta debe ser nuestra actitud cuando atravesamos dificultades, no temer y si más bien contemplar la presencia del Dios que camina con nosotros y nos respalda, te invitamos a que atravieses este camino de dificultad con Dios, únete más a Él a través de la oración y la lectura de la palabra, así controlaras tus temores, al abandonar tus angustias en sus manos, cuando el texto habla de la vara y el bastón que inspiran confianza en medio de un camino muy oscuro, se refiere a que un pastor con su vara va indicándole el camino a la oveja y con su bastón golpea el piso para que esta se sienta segura al sentir que está a su lado.  Te aseguro que si decides transitar este valle oscuro con Dios no solo descansaras del miedo si no que Dios también guiara tus decisiones y te mostrara su presencia cuantas veces lo vea necesario.

Evitemos caer en angustia y desesperación, buscando fortaleza a través de nuestra unión con Dios. En ningún momento decimos que debemos poner nuestra vida en un riesgo mayor porque Dios nos respalda. Eso sería tentar a Dios.

Tentar a Dios, es intentar obligarle a hacer nuestra voluntad, exigirle que se ponga a nuestro servicio y que haga lo que queremos cuando queremos. Esto sería ir en dirección contraria a la oración del padre nuestro en donde le decimos a Dios hágase tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo y a la oración de Jesús en Getsemaní “hágase tu voluntad y no la mía”. Claro que Dios es todo poderoso y hace milagros. Pero no nos corresponde a nosotros decidir qué es lo que Él debe hacer. Él lo hace cuando quiere en su infinita sabiduría. Puede hacerlo o no hacerlo, Él sabe que es lo que conviene siempre. Pero si nos acercamos a Él con corazón humilde, Él nos mirará con compasión y entregará a cada quien lo que necesita en ese momento.

¡Quédate en casa!

3. SEAMOS RESPONSABLES 

Hay unas medidas que debemos implementar para evitar en lo posible llegarnos a contagiar, atendamos las indicaciones de lavarnos las manos muy bien con agua y jabón constantemente, evitar saludarnos afectuosamente con besos, abrazos o tomarnos de las manos, usar elementos de protección, entre otras recomendaciones, que seguro ya has escuchado.  Incluso por estas fechas tan importantes para nosotros los católicos, sabemos que también algunas cosas a las que estamos acostumbrados no las podamos hacer como siempre.  Son muchas cosas a las que tendremos que renunciar por un tiempo, esto no va a ser por siempre.  Pero son sacrificios que tendremos que hacer por amor a nosotros y a nuestros hermanos.

¡Si! también por amor a nuestros hermanos, recordemos que nuestros derechos terminan donde comienzan los de los demás. No solo somos responsables de nuestra vida sino también al cuidarnos estamos protegiendo a otros, a los que tal vez su salud puede que sea más vulnerable que la nuestra.

Evita difundir información que no sea oficial, por estos días hay mucha información falsa circulando por las redes sociales, donde habla la supuesta doctora o el paciente de x lugar, la persona que dice tener la cura que hasta el momento no han podido descubrir miles de científicos expertos, este tipo de información no aporta nada y si más bien crea muchos malos entendidos y angustia. Así que, si llega a ti no compartas estas cosas. Más bien si tienes muchas dudas investiga en fuentes oficiales.

4. SEAMOS RESILIENTES 

Se trata de la capacidad de adaptarnos ante esta circunstancia adversa. A muchas personas les cuesta más que a otras aceptar y adaptarse a los cambios o situaciones difíciles, aun así, la resiliencia es una capacidad que podemos aprender y desarrollar. 

¡Esta es la oportunidad de aumentar tu capacidad de sobreponerte a las circunstancias difíciles!

Adaptémonos a las nuevas circunstancias, tengamos la certeza de que Dios estará con nosotros, seamos dóciles y creativos para resolver cada cosa en su momento. Recordemos tener la actitud adecuada y no hacernos y hacer las cosas más complicadas de lo que ya son. No demos paso a la terquedad.

Como lo saben nosotras prestamos un servicio en la iglesia, hace poco tuvimos la noticia de que por las medidas de seguridad tendríamos que modificar todos los planes y proyectos que estábamos preparando para la Semana Santa; y bueno ya habían muchos sentimientos e ilusiones involucrados, así que, esta noticia cayó como un balde de agua fría para muchos, algunas personas quisieron negarse a aceptar esta realidad, pero con la ayuda de otros pudieron empezar a aceptar y a abrirse a otras maneras de vivir y a servir en este tiempo tan importante para nosotros.

Viviremos una Semana Santa muy distinta a lo acostumbrado. Extrañaremos muchas cosas de nuestra iglesia y en general de nuestra vida, pero sobre todo creemos que después de esto valoráremos más tantas cosas que ni siquiera imaginamos porque siempre han estado con nosotros. 

5. SEAMOS SOLIDARIOS 

No es un secreto para nadie que esta crisis no afecta solo la salud en el planeta, sino que también desequilibra muchas cosas más, entre ellas la economía. Hay personas que han tomado la precaución de comprar algunos alimentos y elementos de aseo para tener como reserva en caso de ser necesario, pero hay muchas otras que, aunque quisieran no pueden hacerlo porque no tiene los medios necesarios. Te invitamos a que estés atento y brindes tu ayuda en lo que puedas a las personas que te rodean. Una sociedad solidaria se levanta más rápidamente de una crisis, que una en la que cada quien lucha por su cuenta.

¡Es tiempo de amar al prójimo como a mí mismo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *