Solo a ti Señor

¿Quién es Jesús?

La presencia de Jesús

¿Cómo se presenta Jesús en mi vida?

Jesús, el mismo ayer, ahora y siempre, es tan grande que a lo largo de nuestra vida y por los distintos momentos por los que pasamos, vamos experimentando diversas facetas de su personalidad. Cada una tan compleja y hermosa que nos lleva a querer vivirlo y amarlo cada día más.

La vida no es color de rosa, ni nosotras somos perfectas, nuestros caminos han tenido muchos matices, ha habido momentos de oscuridad y confusión, momentos de pérdida y decepción, momentos de alegría, paz y gozo. Y, en cada uno de ellos hemos experimentado la presencia de Jesús.

Algunas personas contemplan solamente al Jesús que se entrega por nosotros en la cruz, siendo inocente solo para pagar por nuestras faltas y que tengamos la posibilidad de llegar a la vida eterna, y esto es muy importante que lo tengamos presente, pero además tenemos que ser conscientes de que Jesús resucitó, y más allá de eso, que vivo y resucitado se quedó con nosotros y nunca se apartará de nuestras vidas.

Así que esa persona, Jesús, quiere que cada uno de nosotros pueda experimentarlo, y tener una relación muy cercana con Él.

Por eso hoy queremos compartir contigo algunas maneras en las que el mismo Jesús utilizó para presentarse:

Yo soy el Buen Pastor (Juan 10: 11-18)

Él está al tanto de toda nuestra vida, lo que necesitamos, lo que anhelamos, lo que nos pone en riesgo, lo que nos lastima. Él se hace cargo de nosotros, por eso aun cuando sepamos que estamos pasando por momentos de dificultad nuestro corazón puede estar confiado porque es Jesús quien está a cargo y sabemos que todo lo que suceda en nuestras vidas será lo mejor incluso cuando no lo podamos comprender inmediatamente. 

Asimismo, Él se encarga de sanar todas las heridas de nuestra historia, con el fin de hacernos más libres y felices. Solo necesitamos abandonarnos en sus manos y confiar en él, quizás como nunca antes lo hayamos hecho con nadie.

También nos dice que Él es la puerta de las ovejas, porque solo a través de Él podemos llegar a la plenitud con el Padre en la vida eterna.

 
 
Solo a ti Señor

Yo soy la Vid Verdadera (Juan 15:1-7)

Cuando permanecemos unidos a Jesús, atendemos sus palabras y nos dejamos alimentar por su presencia podemos entregar buenos frutos, si nuestro corazón encuentra el equilibrio y la paz, la fortaleza, la humildad, la docilidad y demás cosas que necesita, es seguro que será fácil traducir esto a buenas obras, una manera de obrar auténtica inspirada por Jesús. Lo único que se nos pide es que permanezcamos unidos a Él.

Yo soy el Pan de Vida (Juan 6, 34-40)

Jesús se compara con un pan, un alimento que hasta la persona más pobre puede conocer, Jesús es quien conoce nuestras carencias, el vacío del alma del que hemos hablado en otras ocasiones, Él se presenta como la respuesta, el alimento adecuado que contiene todo en si para saciar nuestra sed infinita. Él quiere estar presente en nuestra cotidianidad, en la sencillez del día a día.

La inmensidad de Jesús se ha quedado toda en un trozo de pan al que podemos acceder en cada Eucaristía.

Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14,6)

Jesús es el camino por el cual llegamos a conocer y a entender al Padre, el Padre se revela y obra en nosotros a través de Jesús. Él es el camino para la realización humana, a través suyo entenderemos nuestra misión en la vida, por él y a través del Él llegaremos a la vida eterna que nos quiere regalar el Padre. 

Quien se aparta de este camino se sentirá perdido, tropezará una y otra vez, llenará su vida de amargura perdiendo hasta la plenitud que le ha esperado desde siempre.

Él es la verdad del hombre, del sufrimiento, de las cosas materiales, de la muerte, y de la vida después de la muerte, quien se aparta de la verdad tropieza con la mentira y la incoherencia, con el sin sentido de la existencia.

Jesús es la vida y quiere que vivamos plenamente y no que agonicemos durante los días que tenemos de vida.

Yo soy la Luz del Mundo (Juan 8,12)

Si nos dejamos iluminar por Jesús no caeremos ni tropezaremos en nuestras vidas. Muchas veces en la vida pasamos por momentos de confusión, en inseguridad, de escasez hasta de traición. Pero es Jesús quien se presenta dando claridad a las situaciones y mostrándonos el camino que debemos tomar para continuar. Disipando así toda obscuridad que quiera enceguecernos y llevarnos al error.

Yo soy la Resurrección y la Vida (Juan 11,25-26)

Y como lo hablábamos al principio solo por Cristo quien entrego hasta su última gota de sangre por redimir nuestras fallas, tenemos la posibilidad de acceder a la vida eterna, solo debemos creer en Él y como el mismo nos enseña, aunque nuestros cuerpos mueran viviremos. Y hoy te invitamos a vivir y a creer en Él.

 
 

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