Cada vez que empezamos un nuevo año, la mayoría de personas lo hacemos con muchas expectativas y un cóctel de emociones, puede haber frustración, melancolía por algunas cosas que pasaron en el año anterior, nuevos planes, deseos de superación etc., pero lo verdaderamente importante viene después, es lo que hacemos con tantos pensamientos y emociones y para esto en Oh my God! te traemos 4 pasos para empezar el año exitosamente de la mano de Dios.

Evalúa

Evaluar el año anterior nos permite aprender de las cosas positivas y negativas que vivimos, sobretodo nos ayuda a tomar conciencia de nuestras decisiones y de la manera en que enfrentamos nuestra vida, lo normal es que al hacer este ejercicio fijemos nuestra mirada en lo que nos faltó, y está bien, pero es también importante que nos fijemos en algunas cosas que nos hicieron sentir orgullosos y también las que nos sorprendieron de nosotros mismos. ¡Tómalo con calma pues esta última parte te puede costar un poco más!

 

¿Sí te fijas que este ejercicio se trata únicamente de ti?, no se trata de lo que otros te hicieron, o de los logros de tus familiares, se trata de la manera en que tú afrontaste este año que ya pasó, con el fin de mejorar e inspirarte. Como quien dice toma lo bueno y desecha lo malo y con esto te invitamos a abandonar en la misericordia de Dios las cosas negativas y lo que definitivamente ya no puedes cambiar (si lo ves necesario busca el sacramento de la reconciliación).

Agradece

Tenemos que decirlo, frecuentemente no somos tan agradecidos como deberíamos, y esto se debe a que nos quedamos con las cosas que más nos impactan, es decir lo extraordinario o peor aún, lo negativo que nos sucede en el día a día, pero ¿y si agradecemos no solo lo extraordinario que vivimos el año que pasado, sino también las cosas sencillas o cotidianas que Dios nos permitió?, como la familia, alguna amistad, los alimentos, el trabajo o la provisión que llegó, hasta el mismo hecho de poder respirar. Hay circunstancias en la vida en que nos puede costar más ser agradecidos, pero la clave está en apreciar hasta lo más sencillo.

Esto no se trata de ser conformistas, se trata de poner nuestra mirada en lo que tenemos y no en lo que nos hace falta, esto cambiará inmediatamente nuestra manera de afrontar la vida.  ¿Alguna vez has visto a una persona amargada que sea agradecida? No, ¿cierto? Ser agradecidos es la clave para ser Felices. Así que este es un hábito que definitivamente debemos cultivar en nuestro día a día.

Además, recuerda:

Al que es fiel en lo poco, Dios le confiará más” (Mateo 25,23)

¡Así que te animamos a que con frecuencia le manifiestes tu agradecimiento a Dios y a las personas con las que compartes tu vida!

Planifica

Fíjate tus nuevas metas para este año que iniciaste, no basta con que tengas talentos, habilidades, creatividad u oportunidades, necesitas fijarte metas para llegar a conseguir lo que anhela tu corazón y no quedar a la deriva.

Esto me recuerda una frase que dice algo así como: cuando tú no tomas decisiones, el tiempo u otras personas lo harán por ti.

Es muy recomendable que reserves un tiempo para escribir una a una las metas que te propones, esto te ayudará a darle la importancia que se merece tu plan, ojalá, puedas poner esta lista en un lugar especial que te permita recordarlo e inspirarte cuando lo necesites.  

Contempla todos los aspectos importantes de tu vida, según sea tu realidad, como el personal, familiar, espiritual, laboral, profesional, académico y los sueños que quieres alcanzar en cada uno de estos aspectos.  Recuerda sin una meta final, no sabrás dónde comenzar. Una vez tengas las metas específicas en cada área será muy fácil ponerte pequeñas tareas que te ayudaran a lograr esos objetivos.

Presenta tus planes delante de Dios

 

Pon en manos del Señor todo lo que haces, para que tus planes se hagan realidad. (Proverbios 16,3)

Coloca todos tus planes delante de Dios, puedes hacerlo a través de una oración sencilla en tu casa, incluso invitar a Dios a acompañarte mientras escribes tus planes, puedes realizar una visita al Santísimo o en Eucaristía y allí entregarle a Dios todo cuanto anhelas, pidiendo la fuerza sobrenatural que necesites para alcanzar tus metas, y su ayuda en las cosas en las que tú no puedes obrar. Aprecia donde estas y ora por el lugar al que quieres llegar. Hazlo con corazón de hijo obediente, así como Jesús en el Huerto de los Olivos, dile lo que tu corazón anhela, pero sobre todo confía en que Dios es quien sabe lo que es mejor para tu vida y te dará lo que necesitas para vivir cada momento. 

Por último y no menos importante, no te permitas entristecer el corazón de Dios cayendo en supersticiones, poniendo tu confianza en cosas como plantas, amuletos, ritos, horóscopos, baños con hierbas e infinidad de creencias que solo hacen que tu corazón se aleje de abandonarse totalmente en la persona que más te ama y te conoce… Dios.

Como testimonio personal te cuento que hace un año, nosotras realizamos este ejercicio junto con nuestros hermanos de comunidad, en particular siento que fue muy bueno haberlo hecho al comenzar el año, ya que fue una motivación muy importante con el paso del tiempo, en una de las metas que escribí logré resultados que sobrepasaron mis expectativas, en otra a pesar de que puse todo de mi para alcanzarla no obtuve lo que quería, aun así aprendí mucho y me hizo replantearme la manera de alcanzar el resultado que quiero. Otras metas que no recordaba que había escrito también se cumplieron y considero que fueron solamente obras de Dios, que se toma en serio todo lo que le decimos. Además fue bonito terminar el año y evaluarlo de una manera más equitativa.

Con respecto a mis hermanitas de comunidad que quisieron compartirnos su experiencia también note que el evaluar sus metas fue agradable, ya que les permitió reconocer sus victorias, dándole gracias a Dios por su ayuda y respaldo, también como yo encontraron algunas cosas que requieren un cambio en su actitud y sus estrategias para alcanzar esos objetivos.

Así que ten presente estos 4 pasos: Evalúa, Agradece, Planifica y Presenta tus planes delante de Dios, nosotras ya los pusimos en práctica y por eso te los recomendamos. ¡Deseamos de todo corazón que este año sea muy feliz y bendecido para ti!

1 comentario en “4 pasos para empezar el año exitosamente de la mano de Dios”

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